|
Nombre Científico:
El color va del gris parduzco al gris pizano y un jaspeado crema u ocre. Una franja negra, de pelos largos atraviesa la cabeza hasta los flancos. Pueden llegar a medir unos 54 cm. más salientes: Cabeza voluminosa y achatada y hocico corto y labio superior hendido y excelentes dientes frontales con los que roe todo lo que encuentra.
Roedor de hábitos crepusculares y nocturnos, durante el día permanece en su cueva, las que se denominan las vizcacheras. Estos refugios los utiliza para ocultarse y a su vez como albergues subterráneos, donde vive en comunidad. Suelen tener hasta 15 bocas que llevan a túneles profundos y muy ramificados, que a veces cubren de 10 a 20 metros de terreno donde suelen vivir hasta 40 vizcachas.
Las vizcacheras constituyen un verdadero peligro para el jinete desprevenido que corre el riesgo de rodar junto con su caballo.
Es un animal herbívoro, come todo vegetal que se encuentra cerca de su cueva, prefiriendo hierbas y semillas. Cada una puede consumir, en una sola ocasión, la décima parte de su peso. Su peso en la hembra es de 4,5 kg. y en el macho puede llegar hasta 9 kg. Ejercen un pastoreo intensivo que, ayudado con la construcción de sus cuevas y el acopio de materiales en su bocas, modifican el paisaje y el comportamiento del agua durante las lluvias.
Tiene una capacidad reproductiva muy baja porque además de tener un sólo celo por año, nacen en cada camada generalmente dos crías de crecimiento lento.
El hombre rompió el equilibrio existente entre la especie y su medio, y la vizcacha se ha transformado en plaga, llegando a destruir las pasturas destinadas al ganado y provocando procesos de erosión del suelo.
Su carne es apta para el consumo y se exporta a los mercados europeos y su piel se comercializa en la industria peletera. |