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Nombre Científico: Pseudalopex gracilis.
Es el más pequeño de los zorros argentinos. Es un mamífero carnívoro, de la familia cánidos. Alcanza los 80 centímetros desde la punta del hocico hasta la base de la cola, que mide 35 cm. En invierno su pelaje se toma más largo y más gris que en verano. Prefieren en general lugares abiertos y llanos, los grandes descampados, los pajonales y aquellas regiones donde la vegetación es alta y tupida. Se caracterizan por desarrollar su actividad en la noche, pero es posible verlos de día, aunque durante la luz se oculta bajo tierra.
Se alimenta principalmente de mamíferos silvestres; la liebre europea y los roedores son sus presas preferidas, pero también suele cazar comadrejas y a menudo peludos y piches, así como una amplia serie de aves silvestres, entre las que se destacan perdices y chingolos. Tampoco desdeña reptiles ni invertebrados como arañas, escorpiones, grillos y escarabajos. Además durante el verano y otoño los frutos silvestres como efedras, molle, piquillín, caldén y chañar son parte importante de su dieta.
Son animales territoriales, empleando marcas visuales y olfativas. Principalmente los machos, ya que sus territorios son grandes y pueden incluir al de varias hembras, realizan marcas con orina, materia fecal y dibujos en el terreno.
Se caracterizan por llevar una vida bastante solitaria, excepto en la época de apareamiento, dónde llevan una vida conyugal para dedicarse a la crianza de los cachorros. El número de crías es de 2 a 8, que nacen luego de un período de gestación de 2 meses. Cuando nacen las crías éstas permanecen con la madre en la cueva todo el tiempo que dura su crianza y ella es alimentada por las presas que caza el macho. Los padres se encargan de acondicionar el hueco de algún peludo, de alguna cueva de vizcachas o en el peor de los casos cavan un agujero en el piso para recibir a sus crías.
Es una especie en vías de desaparición por la implacable acción de los pobladores. El cuero es de escaso valor comercial. |